Permite identificar lesiones no palpables y microcalcificaciones en etapas iniciales. En CEMA, el estudio se realiza con tecnología digital de alta calidad, lo que mejora la definición de las imágenes y favorece un diagnóstico temprano. Los resultados son evaluados por profesionales especializados en patología mamaria, integrándose al circuito diagnóstico de manera ágil y coordinada.